El raspín de acero Renzo Milani está pensado para esas fases de la talla en las que el volumen ya está definido y toca afinar formas, suavizar superficies y eliminar las marcas de las herramientas de golpe.
A diferencia del puntero, la gradina o el cincel, el raspín trabaja desgastando la piedra poco a poco, lo que permite tener mucho más control sobre la superficie y ajustar planos, curvas y transiciones con precisión.
¿Cuándo utilizarlo?
Es especialmente útil en las fases de refinado y acabado, cuando quieres limpiar la pieza y acercarte poco a poco a la forma definitiva sin retirar demasiado material de una sola vez.
Su formato de 20 cm resulta cómodo y manejable para piezas de pequeño y mediano formato.
Disponible en los modelos 660 y 663, para que puedas elegir la forma que mejor se adapte a las zonas y volúmenes que necesitas trabajar.









