Las vendas de escayola son un material muy práctico para crear moldes, contramoldes, refuerzos y estructuras ligeras de forma rápida.
Solo necesitas mojarlas en agua para que se vuelvan flexibles y fáciles de adaptar a la forma que estés trabajando. Después endurecen en pocos minutos, creando una capa rígida pero ligera.
Se utilizan mucho para reforzar moldes de alginato, hacer máscaras, trabajar directamente sobre el cuerpo o construir volúmenes y estructuras sencillas.
¿Qué tamaño elegir?
Todas funcionan de la misma manera; lo que cambia es el ancho de la venda y, por tanto, lo cómoda que resulta para cubrir zonas más pequeñas o más grandes.
- 10 cm × 2 m: más manejable para zonas pequeñas o con más detalle, como manos, rostro o pequeños objetos.
- 15 cm × 2,7 m: una medida intermedia y muy versátil para brazos, piernas y formas de tamaño medio.
- 20 cm × 2,7 m: permite cubrir más superficie de una vez, por lo que resulta especialmente cómoda para tronco, espalda, muslos o volúmenes grandes.
No significa que cada medida sirva únicamente para esas zonas: puedes utilizarlas donde necesites. El ancho simplemente cambia la rapidez y el control con el que puedes adaptarla a la forma.
Cada venda viene en bolsa individual sellada y protegida de la humedad.









